Nueva doctrina constitucional: la justicia con enfoque de víctimas
Tradicionalmente, la non reformatio in pejus ha protegido al procesado único apelante de ver agravada su situación jurídica. No obstante, a partir de la providencia AP3382-2025, la Corte Suprema de Justicia introduce una perspectiva renovadora: cuando están de por medio los derechos fundamentales de las víctimas, especialmente en casos de violencia sexual con enfoque de género, la balanza puede inclinarse hacia la protección de la víctima, aun si se rebasa la protección al apelante único.
- El caso y el cambio: En un proceso donde la violencia sexual contra una menor fue erróneamente calificada solo como injuria, la Corte anuló todo lo actuado, priorizando la verdad procesal, la investigación efectiva y la justicia material para la víctima.
- Fundamentos internacionales: El fallo invoca la jurisprudencia interamericana y tratados de protección de derechos de la mujer y el niño, aduciendo que la defensa penal no puede perpetuar la impunidad en casos de violencia de género y vulnerabilidad.
- Doctrina para abogados y jueces: Esta sentencia exige que el derecho penal y la defensa criminal consideren el interés superior del niño y la igualdad de género como límites legítimos a viejos principios como la non reformatio in pejus.
El compromiso de la defensa responsable
En Paez Martin, la asesoría y defensa penal es rigurosa y respetuosa de las garantías procesales, pero también está comprometida con los derechos de las víctimas y el equilibrio constitucional entre garantías procesales y justicia material. Defender no es encubrir: es garantizar un juicio justo, con respeto por los derechos de todas las partes implicadas.
Ambos enfoques permiten abordar los temas con profundidad técnica y responsabilidad social, construyendo educación legal con visión integral y actual.





