En diciembre de 2020, la Superintendencia de Sociedades expidió la Circular Externa No. 100-000016, mediante la cual modificó integralmente el Capítulo X de su Circular Básica Jurídica, estableciendo nuevas reglas para el Autocontrol y Gestión del Riesgo Integral de Lavado de Activos, Financiamiento del Terrorismo y Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (SAGRILAFT).
Obligación de implementación
Con esta norma, se busca que las empresas vigiladas por la Superintendencia de Sociedades implementen sistemas robustos para el autocontrol, la gestión, la identificación, segmentación, calificación y actualización constante de los riesgos relacionados con el lavado de activos y financiación del terrorismo.
Están obligadas a implementar SAGRILAFT las empresas que, en el año inmediatamente anterior, hayan reportado ingresos o activos iguales o superiores a 1.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV).
Sectores bajo vigilancia especial
Se incluyen empresas y actividades específicas como:
- Agentes inmobiliarios
- Comercialización de metales preciosos
- Servicios jurídicos y contables
- Construcción de edificios y obras de ingeniería civil
- Servicios relacionados con activos virtuales
Además, sectores sujetos a supervisión especial como:
- Administradoras de planes de autofinanciamiento comercial
- Operadoras de libranzas
- Actividades de mercadeo multinivel
- Fondos ganaderos
- Empresas de factoring
Contenido y estructura del SAGRILAFT
El sistema debe contener, entre otros componentes:
- Políticas internas de prevención del lavado de activos y financiación del terrorismo.
- Planes para el diseño, aprobación, seguimiento y mejora continua del sistema.
- Mecanismos de divulgación y capacitación dirigidos a todos los niveles de la organización.
- Manuales que definan reglas de conducta, funciones y responsabilidades de administradores, empleados y terceros vinculados.
Responsables de la implementación
El mandato recae en los máximos órganos de gobierno de la empresa: la asamblea de accionistas, la junta directiva, el representante legal y el revisor fiscal. Se recomienda contar con un Oficial de Cumplimiento y auditorías especializadas para asegurar la efectividad del SAGRILAFT.
El rol del Oficial de Cumplimiento
Debe ser una persona capacitada, con conocimientos técnicos en gestión de riesgos, que ocupe un lugar estratégico en la estructura organizacional, con autonomía para tomar decisiones en materia de cumplimiento y que dependa directamente del máximo órgano social.
En grupos empresariales, puede desempeñarse el mismo Oficial de Cumplimiento en la matriz y las subsidiarias.
Capacitación y acompañamiento
Dada la complejidad y la relevancia del SAGRILAFT, es recomendable que las empresas busquen asesoría especializada para implantarlo correctamente. Además, existen cursos formativos para oficiales de cumplimiento que permiten profesionalizar esta función crucial.
Contacto y apoyo
Para obtener asesoría sobre la implementación del SAGRILAFT y formación en oficial de cumplimiento, se ofrecen servicios especializados y cursos, como los disponibles a través de firmas jurídicas y entidades formadoras reconocidas.
Implementar el SAGRILAFT representa un avance significativo en la lucha contra el lavado de activos y financiamiento del terrorismo en Colombia, fortaleciendo la integridad y sostenibilidad del sector empresarial.





